El espíritu de FINMAE es reflexión y acción sobre el contexto actual y las tendencias de futuro en una época en la que el nuevo orden tras la crisis actual del coronavirus impone un antes y un después. La única certeza que el ‘día después’ de la urgencia sanitaria no será un regreso al ‘día antes’. Muchas certidumbres y convicciones estarán en una profunda tela de juicio, y en el resto de nuestro ciclo vital viviremos cambios insondables, aunque es demasiado pronto para atisbar su profundidad.

Sin embargo, se pueden plantear tres reflexiones: 1) La digitalización es un hecho básico en el futuro de las sociedades. 2) Se está viviendo un ensayo general de lo que es el proceso de descarbonización, que rompe todas las previsiones que se habían hecho sobre las decisiones de la COP 26 de Glasgow. Después del encierro tendremos que entrar en resistencia climática es prácticamente un hecho. 3) El trabajo y los derechos serán condiciones básicas para la solidaridad que el nuevo orden impondrá, en una sociedad postmercado.

En estos profundos cambios de valores y prácticas en una sociedad que quizá haya alcanzado los límites de su modelo se está vislumbrando la incipiente sociedad digital, la sociedad en red, que apunta otras formas de vivir y de instalarnos en el mundo.

Un nuevo espacio que habitar: el espacio digital, que ofrece la particularidad de que no tiene lugares, así que no hay distancias que recorrer para llegar a ellos y, en consecuencia, disipación de tiempo (y no solo de energía) por el tránsito. En el espacio digital se experimenta la proximidad sin lugar; una proximidad que llega con la infraestructura proporcionada por las tecnologías más evolucionadas.

FINMAE es el Arte impulsado por la tecnología para entender el nuevo mundo. La revolución digital abre posibilidades infinitas de expresión y exhibición, y los artistas han cambiado su forma de crear, a la vez que buscan respuestas a las incógnitas que nos plantea una realidad hipertecnológica y acelerada.

Valencia, es una población mediterránea de España, no es ni mucho menos uno de los grandes centros del arte mundial. Sin embargo, ostenta el honor de exhibir por primera vez la Feria de Arte de los Nuevos Medios pensada exclusivamente para presentar solución a la necesidad del artista y la industria del arte digital en el mundo.

La reciente explosión tecnológica causada por el COVID-19, ha cambiado nuestra forma de comunicarnos, de informarnos, de relacionarnos y, posiblemente, nuestra propia concepción de la vida. El arte, por supuesto, también se ve sacudido por esta metamorfosis. La revolución post digital es, sin duda, la transformación más importante por la que en estos momentos está pasado el mundo de la cultura en las últimas décadas, Ha cristalizado la forma de crear, de acceder y distribuir el conocimiento, pero también la manera de imaginar de los artistas.

Si a lo largo del siglo XX la fotografía o el videoarte fueron conviviendo poco a poco con la pintura o la escultura en las salas de los museos, ahora los formatos en los que se presenta la creación artística se multiplican y se vuelven más difusos. También más accesibles. La tecnología siempre ha estado vinculada al arte porque ha sido su soporte. La democratización tecnológica también ha permitido que más gente tenga acceso a soportes que antes eran más elitistas. Estamos viviendo en una época en la que las posibilidades del arte se disparan en múltiples direcciones. Algunas, incluso, completamente inesperadas.

FINMAE tiene una función tan antigua como el mundo mismo: explicar nuestra realidad, lanzar preguntas sobre lo que nos rodea, especialmente en un momento en el que nos vemos abrumados por la cantidad de estímulos que recibimos cada día. Los artistas actuales tienen una capacidad de investigación que probablemente no ha existido en ninguna otra época. Más que utilizar tecnologías avanzadas para mostrar su arte, su clave es también la reflexión que proporcionan sobre el impacto de las tecnologías que tienen en nosotros.

FINMAE se convierte además de una feria de arte digital, en un movimiento cultural que transforma al espectador y al propio creador de la obra. El Arte  y la  Ciencia, la ciencia y el arte del siglo XXI. La inteligencia artificial en el arte como ciencia y toma de conciencia. Tecnologías  para la  Creatividad. Conexiones.

Ubicada en Las Atarazanas en el puerto de Valencia, el astillero gótico medieval sirve como espacio de reflexiones comunes. Un espacio más allá de toda importancia metafísica, una fuente importante de belleza artística y de actividades culturales.

Arte visual, estético y creador de conciencia e incremento del conocimiento con las nuevas herramientas que ha desarrollado la sociedad más vanguardista. Espacio de reflexión a través de la belleza, donde se pueden analizar  problemas  significativos  (algunos  incluso  urgentes)  que atañen a la masa social. La parte más bella del arte de los nuevos medios que a la vez es compañera de viaje de las futuras normas de conducta, nuevas políticas sociales, fuentes de energía hasta el momento desconocidas pero ya en proceso, nuevas rutinas, nuevas formas y vías de desarrollo y formas de consumo.

Relaciones interpersonales que se están desarrollando y que también son ahora desconocidas, redefiniciones del cuerpo orgánico al tecnocuerpo amplificado, biónico y conectado globalmente, en definitiva, seres producto de nuevos principios, fundamentos bajo la influencia de los discursos hegemónicos acerca del mundo en los que la tecnociencia y, en especial, la biotecnología parece que dominarán nuestra existencia.

FINMAE es una capsula gótica donde observar el futuro más próximo a través de la belleza de unos artistas privilegiados por su alta sensibilidad, técnica, curiosidad, investigación y el conocimiento especializado.

FINMAE, también es para un público que se hace preguntas sobre la naturaleza de la vida, acerca de cómo funciona nuestra mente, sus límites y otros, al igual que nuestra capacidad para dar forma a los procesos de la vida e incluso modificarlos, atraen la atención de un numeroso público no especializado pero si sensible a estos chorros de información a través de las imágenes y su música.

El Arte también forma parte en esta demanda de información científica con el claro propósito no sólo de desatascar estas preguntas de interés general, sino, con el objetivo de conocer con profundidad el método científico y provocar la liberación de una especialización demasiado hermética.

Los propósitos de la feria son unos cuantos, pero están esencialmente impulsados por la citada curiosidad; la búsqueda cultural de preguntas inusuales a través de la belleza de las obras expuestas con las que se obtiene un conocimiento más amplio si se compara, con una ciencia aislada y apartada de la cultura. Esto es FINMAE, que no es cualquier cosa y se cuida muy bien quien expone para producir todas estas emociones que se traducen en información reflexiva al espectador en proceso de mutación.

Los artistas de Media Art, formulan preguntas, producen herramientas y nuevos procesos de investigación que son en contextos científicos, desde la creación de una “escultura viva” a partir de células del cuerpo, hasta conseguir que materia no orgánica crezca para ser introducida en el cuerpo humano, fabricar prótesis eléctricas conectadas a la red Internet, componer música con la ayuda de ondas cerebrales, desarrollar instalaciones que visualizan datos del mundo en tiempo real –por ejemplo, el nivel de contaminación de petróleo en los océanos–, obras que permiten a los espectadores interactuar con esculturas robóticas por medio de gestos con las manos o el movimiento del cuerpo, etc. Mostrar estas creaciones es uno de los objetivos de FINMAE, pero no el único.

De tal forma que el espacio donde se produce como metáfora un astillero medieval donde se establecen bellos navíos para intuir las nuevas tecnologías y sus herramientas donde puede producirse el sinónimo de emancipación y el sentido crítico en la actual Era Digital.

FINMAE obtendrá su satisfacción si consigue estimular a través del Arte un  pensamiento analítico mediante  el  descubrimiento creativo del uso y funcionamiento de la tecnología. Que sirva como puente para las siguientes convocatorias entre el artista de tecnología y de la creatividad con invención de nuevas posibilidades tecnológicas alejadas de los conocidos imperios empresariales en los que, mayormente, se pretender hacer del usuario un consumidor compulsivo y el público y profesionales visitante.